Adoptar un gato: preparación y primeros días

Adoptar un gato es una decisión que implica compromiso a largo plazo. Preparar la casa y los primeros días con calma ayuda a que el animal se adapte mejor y a que la convivencia empiece con buen pie.

Antes de que llegue

Necesitará un lugar tranquilo donde esconderse si se asusta (transportín abierto, una habitación con su camita), comedero y bebedero (mejor de cerámica o acero), arenero con arena que no levante polvo, rascador y algún juguete. Retira o protege cables y plantas tóxicas para gatos (lirios, potos, etc.) y comprueba que no pueda escaparse por ventanas o balcones. Si tienes otros animales, planifica presentaciones graduales.

El primer día

Deja que el gato explore a su ritmo sin forzar caricias ni juegos. Ofrécele agua y comida en un sitio tranquilo. Si se esconde, no lo saques a la fuerza; espera a que salga solo. Habla en tono bajo y evita ruidos fuertes. Por la noche puede maullar o estar inquieto; es normal los primeros días. Si viene de una protectora, respeta las indicaciones que te hayan dado sobre alimentación y revisión veterinaria.

Primera semana

Mantén rutinas: mismos horarios de comida y de limpieza del arenero. Juega con él cuando se acerque y refuerza con caricias cuando esté relajado. Si no come o no usa el arenero en 24–48 horas, o si ves apatía, vómitos o diarrea, consulta al veterinario. En unas semanas suele estar mucho más integrado; la paciencia al principio suele dar buen resultado.

Conclusión

Preparar el entorno y dar tiempo al gato para adaptarse hace que la adopción sea más fácil para todos.